El sector energético es otro de los ámbitos donde el IoT tiene un impacto significativo, ayudando a optimizar el consumo de energía, reducir desperdicios y fomentar la sostenibilidad. La capacidad de monitorear el consumo energético en tiempo real permite a las empresas y hogares ajustar su uso de recursos de manera más eficiente.
Monitoreo del consumo energético: Los medidores inteligentes son dispositivos IoT ampliamente utilizados en hogares y empresas para monitorear el consumo de electricidad, gas y agua en tiempo real. Estos dispositivos pueden proporcionar datos detallados sobre el uso energético y enviar alertas cuando los niveles de consumo sean más altos de lo esperado, lo que permite a los usuarios tomar medidas para reducir su huella de carbono y bajar sus facturas.
Optimización de la distribución de energía: En el contexto de la red eléctrica, los dispositivos IoT permiten monitorear la infraestructura energética, detectar fallos, y optimizar el flujo de energía para garantizar un suministro más eficiente y estable. Esto es crucial para el desarrollo de redes inteligentes (smart grids), donde la energía se distribuye de manera flexible y dinámica según las necesidades en tiempo real, mejorando la estabilidad y reduciendo el desperdicio.
Promoción del uso de energías renovables: Los sistemas IoT también están ayudando a maximizar el aprovechamiento de energías renovables, como la solar y la eólica. Los sensores pueden monitorear la eficiencia de los paneles solares o las turbinas eólicas, permitiendo realizar ajustes automáticos para maximizar su rendimiento. Además, el IoT facilita la integración de estas fuentes de energía con las redes eléctricas tradicionales, lo que promueve el uso de fuentes renovables de manera más eficiente y accesible.